Automatización inteligente: ¿nos quitará el trabajo o lo mejorará? (Parte 2 de 2)

Morgan Frank, investigador en MIT Media Lab y coautor de "Small Cities Face Greater Impact from Automation"

(Esta es la última entrega de una conversación en dos partes con el investigador del MIT Media Lab, Morgan Frank (@mrfrank5790 ), sobre el desafío de adoptar la automatización sin dejar atrás a las personas. Lea la primera parte aquí)

Es tentador hablar de automatización en el contexto de la búsqueda de la eficiencia. Pero el surgimiento de la automatización también es una tendencia que está afectando a los trabajadores y las pequeñas comunidades más que nunca. Lo que significa que las empresas con más éxito sacarán el máximo provecho de la automatización al facilitar que los humanos colaboren también con máquinas y con otros trabajadores.

En el último episodio, Frank destacó algunos de los hallazgos clave de su innovadora investigación sobre el impacto de la automatización ("Small Cities Face Greater Impact from Automation"). Habló sobre la urgencia de centrarse en hacer que nuestros trabajadores sean menos vulnerables a las tendencias disruptivas. También habló sobre la importancia de volver a formar a los trabajadores en riesgo, la incesante volatilidad de las tareas y las habilidades, y cómo esto conduce a recortes de plantilla y a salarios más bajos en el mercado laboral de las pequeñas ciudades.

Appian: ¿Puedes darnos algunos ejemplos reales de ese tipo de alteración?

Frank: Hay un economista en la Universidad de Boston, llamado James Bessen, que hizo una observación importante sobre los empleados bancarios y los cajeros automáticos.Era de esperar que con la ubicuidad de los cajeros automáticos, se redujera el empleo del personal bancario a medida que aumentara el uso de esta tecnología a nivel nacional.Pero pasó lo contrario. Bessen demostró que el empleo general del personal bancario aumentó de manera proporcional al aumento del uso de cajeros automáticos.

Eso ha sorprendido a mucha gente. Pero hay dos razones por las que esto ha ocurrido. En primer lugar, la eficiencia de los cajeros automáticos hizo que fuera más barato para los bancos abrir sucursales.Se empleó a menos personal en cada sucursal. Pero hubo un aumento general en el empleo a nivel nacional.El otro factor a considerar es que las tareas tradicionalmente asociadas con los empleados bancarios cambiaron de manera fundamental.Solía pasar que, en esencia, realizaban trabajos administrativos rutinarios. Contar dinero. Devolver el cambio. Pero los cajeros automáticos les liberaron, de manera que pudieron actuar más como representantes de servicio al cliente y como vendedores de productos bancarios.

Es hora de replantearse cómo se hace el trabajo

Appian: Entonces, los empleados bancarios pasaron de un trabajo de oficina a un trabajo de mayor nivel que aportaba más valor.

Frank: Sí. Y ese tipo de trabajo requiere más habilidades sociales. Este es el tipo de redefinición ocupacional que he mencionado antes.Y estamos tratando de entender esto y crear un modelo aún mejor.

Appian: Entonces, parece que el impacto de la automatización tiene menos que ver con el desplazamiento de puestos de trabajo que con el desafío de replantearse cómo se hace el trabajo.

Frank: Exactamente.

"Además de la creación de empleo a partir de nuevas tecnologías, están teniendo lugar muchas otras redefiniciones. Y esa es la mayor parte del impacto de la automatización (en la mano de obra)."

Appian: Dicho esto, ¿qué puede hacer una empresa tradicional en términos de preparación de su mano de obra para la automatización inteligente?¿Qué pueden hacer las empresas de largo recorrido para prepararse de cara a la tecnología inteligente del futuro?

Frank: La cuestión es entender qué parte de tu mano de obra competirá con estas tecnologías emergentes.Digamos que operas varias fábricas. Y un nuevo brazo robótico te permitirá reducir los trabajos relacionados con una tarea específica de la línea de montaje.La pregunta es, ¿qué harás con los trabajadores que ya no necesites?

Appian: El enfoque tradicional sería despedirlos.

Frank: Sí. O puedes volver a formarlos para que trabajen en una de tus otras ubicaciones en la realización de tareas para las que aún necesites mano de obra humana.Pero esto requiere una comprensión profunda de las habilidades de sus trabajadores: ¿qué es lo que va a reemplazar la tecnología?¿Qué habilidades seguirás necesitando? ¿Y cómo combinarás las habilidades de tus trabajadores con esa demanda esperada?

Appian: ¿Cuál es el secreto para hacer algo así?

¿Cuál es el mejor enfoque?

Frank: En este momento no hay una hoja de ruta. Esto es algo que la comunidad investigadora está tratando de identificar.Si me baso en el conjunto de tendencias, puedo hacer algunas recomendaciones generales.Por ejemplo, si puedes enseñar a tus trabajadores a trabajar con ordenadores y realizar tareas cognitivas y sociales, es más probable que se vean empoderados por las tecnologías que estamos viendo.Para periodos de tiempo más largos, las habilidades sociales son un tema especial que interesa a la comunidad investigadora.Parece que la tecnología en realidad no entra en competencia con las habilidades sociales."Es muy difícil para la tecnología reemplazar la interacción humana en muchas formas importantes. Por ejemplo, no creo que la atención al cliente esté para nada cerca de poder automatizarse.Además, la manera en que se logran los acuerdos parece depender más de las redes y del capital social. Y eso no es algo que vaya a poder automatizarse.

Appian: ¿Qué cosas sorprendentes has aprendido con tu investigación sobre la automatización y su impacto en las ciudades?

Frank: Las ciudades que son sorprendentemente resistentes al auge de la automatización son las ciudades pequeñas que albergan universidades o una masa crítica de oficinas gubernamentales.

Appian: ¿Se te ocurre alguna ciudad específica?

Frank: Sí. Burlington, Vermont y Boulder, Colorado. Son ciudades importantes relativamente pequeñas.Pero son atípicas en muchos indicadores económicos importantes, como el PIB per cápita, la salud y el bienestar.Las universidades están impulsando economías locales que puedan apoyar la demanda de trabajadores altamente calificados, trabajadores que puedan usar tecnología punta en lugar de competir con ella.En Boulder vemos una ciudad "latte" que se está convirtiendo en una ciudad más grande.

Lo digo porque se observa una presencia cada vez más grande de la industria tecnológica en Colorado.Google va a abrir una gran oficina allí. Facebook y Twitter también tienen presencia allí ahora. Y creo que esto va a hacer que las cosas cambien para Boulder.

La mejor tecnología funciona como si fuera magia

Appian: Desde el punto de vista de la tecnología emergente, seguimos estando en las primeras etapas de la transformación digital.Pero, ¿cuáles son tus expectativas sobre cómo será la relación entre las personas y la tecnología en el futuro?

Frank:

"Creo que será cada vez más difícil reconocer que estás trabajando con tecnología. En Media Lab, por ejemplo, creemos que trabajar con tecnología realmente buena es como trabajar con magia. Ese es el tipo de interfaz que queremos. Cuando puedes hacer algo así, es que has dado en el clavo".https://youtu.be/PUrgMctkMyU

Appian: Los smartphones modernos parecen un poco mágicos.

Frank: Sí. Puedes sacar este pequeño cubo de su bolsillo, y de la nada encuentras prácticamente cualquier información que quieras. Simplemente puedes sacarla de la nada. Y hay algo mágico en eso.

La IA va más allá de la recuperación de información

Appian: ¿Cuáles son tus expectativas sobre la inteligencia artificial (IA)?

Frank: Pues creo que vamos a ver cada vez más IA y algoritmos que hacen algo más que simplemente recuperar información.Se harán aún más presentes en nuestra vida diaria. Y puede que no lo notes tanto porque es un cambio gradual.En el Media Lab, los psicólogos están trabajando con niños para estudiar cómo interactúan con elementos como Amazon Echo y otros asistentes digitales.Estamos observando lo que esas interacciones hacen con sus habilidades sociales y sus expectativas a la hora de interactuar con otras tecnologías "más tontas".Appian: ¿Qué estáis aprendiendo de esas observaciones?

Frank: Pues lo que estamos viendo es que los niños están dispuestos a interactuar con asistentes digitales. Pero están algo confusos, no saben si la tecnología es una persona.

"Como adultos, veremos más casos en los que se utilicen datos sobre nosotros sin que lo sepamos para generar las comodidades que esperamos. Amazon Echo es un buen ejemplo. Puede reproducir los programas de radio que te gustan. Puede informarte sobre el tráfico o sobre el clima. Y puede hacer todo esto de forma automática".

Los legisladores, por detrás de la curva digital

Appian: ¿Qué opinas de los críticos que temen a la IA y se preocupan por su mal uso?

Frank: Habrá un lado negativo. No puedo darte datos científicos al respecto, pero creo que el tema de las fake news va a empeorar. Y tenemos que solucionar ese problema como sociedad.Normalmente, los científicos desarrollan tecnología nueva y dejan a los legisladores a cargo de regular cómo se utiliza. Eso es algo sano y bueno.Pero no creo que los legisladores estén al día sobre las tecnologías emergentes. Y tienen que tomar el relevo.

Appian: Mirando al 2018 y más allá, dame las tres principales expectativas que tengas en cuanto a las tendencias digitales que haya en tu radar.

Frank: Creo que la polarización del empleo se va a agudizar en los próximos años. Y en parte será debido a la distinción entre la tecnología competitiva y la tecnología empoderante.Además, creo que muchos economistas estarán de acuerdo en que el impacto de la tecnología está aumentando a un ritmo cada vez mayor.Así que, desde una perspectiva de política educativa, se trata de un problema difícil de resolver porque las políticas públicas son aún más lentas que la ciencia.

Por lo tanto, creo que la mejora de la política educativa de cara a los rápidos cambios tecnológicos va a ser algo enorme.

 

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