El low-code se abre paso entre los CIOs de grandes empresas (Parte 1)

Eric Bloom, director ejecutivo del Instituto de gestión y liderazgo en tecnologías de la información

(Esta es la primera parte de una serie que consta de dos partes sobre cómo el desarrollo low-code libera el potencial de la productividad de TI, con Eric Bloom (@EricPBloom), antiguo CIO, escritor de superventas y director ejecutivo del Instituto de gestión y liderazgo en tecnologías de la información). 

Olvídese de los rumores de que el desarrollo low-code solo es bueno para pequeñas aplicaciones de un departamento y para desarrollo a pequeña escala. La verdad es que la plataforma de low-code moderna se ha abierto paso entre los CIOs de grandes empresas que buscan incorporar procesos de desarrollo Agile en sus empresas de TI.

¿Por qué? Porque entienden la urgencia de la transformación digital y cómo las mejores plataformas de low-code son ahora imprescindibles para proporcionar a las empresas más grandes la velocidad y la agilidad que necesitan, todo ello con el objetivo de cambiar y ofrecer resultados empresariales más rápido que nunca.

Sin embargo, antes había escepticismo sobre la capacidad del low-code para generar beneficios empresariales más allá de los siguientes productos informáticos. A los críticos les preocupaba el uso de un enfoque «improvisado» para desarrollar software de alta calidad, fácil de mantener y reutilizable. Pero quizá el mejor contrapunto a ese argumento es que a un apabullante 75 % de las empresas le preocupa no poder crear aplicaciones tan rápido como las necesita el negocio, según un estudio reciente de Forrester.

Este es un problema que conviene evitar cuando su cadena de valor del cliente está bajo el ataque implacable de los disruptores digitales.

Por lo tanto, ahora nos encontramos en una situación en la que un abrumador 84 % de las empresas ha optado por el desarrollo low-code para reducir la carga sobre los recursos de TI, para incrementar la velocidad de lanzamiento y para implicar a los líderes empresariales en el desarrollo de activos digitales, según Forrester.

Lo que nos lleva a esta oportuna conversación con el antiguo CIO, tecnólogo y autor superventas Eric Bloom.

Como antiguo CIO, Bloom sabe algo sobre productividad en informática. Ha escrito varios libros de gran éxito sobre este asunto. En esta entrevista, Bloom habla con claridad sobre los detalles de la evolución del desarrollo de aplicaciones low-code y cómo puede ser de ayuda para los directivos de informática a la hora de sacar el máximo partido en términos de productividad.

“Con la convergencia de la nube informática, la transformación digital y los profesionales de empresa con conocimientos tecnológicos", declara Bloom, “la tecnología low-code está ya lista para elevarse como un ave fénix y ocupar su lugar como parte esencial en el programa de cualquier CIO con una mente estratégica”.

Esperamos que disfrute de la conversación.

Appian: Hola, Eric, y bienvenido a Digital Masters. Tú has sido ejecutivo sénior de informática en una empresa del Fortune 500. Actualmente eres director ejecutivo del Instituto de Gestión y Liderazgo en Tecnologías de la Información (ITML, IT Management and Leadership). ¿A qué se dedica este instituto?

Bloom: El Instituto ITML es el órgano rector de dos certificaciones en gestión informática, la de Profesional en Gestión y Liderazgo en Tecnologías de la Información (ITMLP, IT Management and Leadership Professional) y la de Ejecutivo en Gestión y Liderazgo en Tecnologías de la información (ITMLE, IT Management and Leadership Executive). Estamos especializados en ayudar a los profesionales de TI a mejorar sus aptitudes empresariales y de liderazgo.

Liberar el Potencial de la Productividad de TI

Appian: Has publicado recientemente un artículo en CIO.com acerca de la evolución del desarrollo rápido de aplicaciones y de cómo el desarrollo low-code está calando entre los CIO. Hace años que se especula con la idea del desarrollo rápido de aplicaciones. Entonces, ¿por qué los directivos de informática se están interesando más ahora por el desarrollo low-code?

Bloom: Tiene que ver con el impulso de la productividad de TI. A lo largo de los años he utilizado diversas herramientas no-code/low-code para el desarrollo de sistemas, o las he sugerido (en el caso de las herramientas low-code) a las personas que deben abordar el problema del «software en la sombra». Así que recuerdo esas herramientas de hace tiempo, cuando no tenían la calidad o la sofisticación que tienen ahora.

En su forma actual, muchas de las herramientas low-code/no-code se pueden percibir como verdaderas plataformas de empresa, que se pueden utilizar para mejorar la productividad de TI y facilitar el desarrollo de «software en la sombra» de calidad que se adapte a la infraestructura corporativa global.

Appian: También sostienes que la llegada de esta clase de plataformas de desarrollo es algo positivo. ¿Qué quieres decir con eso?

Bloom: He descrito la versión actual de estas plataformas como un ave fénix que resurge de sus cenizas. Es decir, que se han reinventado de tal forma que ahora son realmente útiles para que las empresas se muevan más deprisa y ofrezcan mejores resultados. De hecho, creo que la mayoría de empresas tienen diversos proyectos de TI que pueden beneficiarse de la tecnología de acceso sencillo, que podría desarrollarse con rapidez mediante la tecnología low-code/no-code.

Aparte de la mejora en las interfaces de usuario, el verdadero avance técnico consiste en la integración de los datos del back-end. No estamos hablando de un asunto menor, porque TI puede controlar los datos y garantizar que sean exactos y estén debidamente protegidos.

Appian: Lo que nos lleva al valor estratégico de las plataformas de low-code. ¿Cómo pueden los CIOs sacar provecho de estas plataformas para elevar su estatus en la empresa como socios empresariales estratégicos para sus compañeros directivos?

El Low-Code Garantiza la Rentabilidad de la Inversión

Bloom: Si nos fijamos en el desafío desde una perspectiva de TI, una plataforma de low-code es una herramienta de desarrollo rápido. También hay multitud de pequeñas aplicaciones que serían útiles para otros departamentos, como presupuestos, pagos, contratación, etc.  El motivo principal por el que TI no ha prestado atención a estas pequeñas aplicaciones es su análisis de coste-beneficio.

Desde el punto de vista empresarial, no tiene mucho sentido gastar 200000 dólares en un desarrollo de software para ahorrar unas cuantas horas de trabajo a la semana. Sin embargo, con las características de desarrollo rápido de las plataformas low-code, de repente es algo factible desde un punto de vista de rentabilidad financiera.

Appian: Entonces, ¿cómo funcionaba el desarrollo de aplicaciones antes del low-code?

Bloom: Antes, los analistas de las empresas recopilaban los requisitos. Esos requisitos se convertían en un documento que se utilizaba como base para la creación del software.

Actualmente, el analista de empresa puede, en colaboración con el usuario, crear eficazmente la aplicación sobre la marcha. De esta manera, el low-code reduce de forma espectacular los costes al acelerar el desarrollo y la implementación.

Appian: Pero aún sigue habiendo personas escépticas. ¿Qué se puede explicar al personal de TI a quienes les preocupa que, al facilitar en exceso el desarrollo de aplicaciones, el problema del «software en la sombra» no hará más que empeorar?

Bloom: Lo que estoy diciendo no es que las empresas desarrollen software por iniciativa propia con la asistencia del departamento de TI. Lo que sugiero es que un profesional de TI, con una formación adecuada sobre el uso de la herramienta de desarrollo low-code pueda, potencialmente, desarrollar dos o tres aplicaciones pequeñas a la semana para la comunidad empresarial.

Eliminar el Problema del «Software en la Sombra»

Appian: Así, sugieres que el papel de TI sea supervisar el proceso.

Bloom: Sí, desde luego.

Appian: Es decir, ¿propones que sea el departamento de TI y no la empresa el que cree las aplicaciones low-code?

Bloom: 

Lo que sugiero es que TI crearía estas aplicaciones low-code, y también una forma de reducir el «software en la sombra».

Desde el punto de vista de un CIO, es una posición muy incómoda la de tener que decirle a uno de los grupos que te pagan por apoyar: «No podemos construir esta aplicación para vosotros porque no cumple nuestros requisitos de rentabilidad. Y, por cierto, tampoco queremos que lo hagáis vosotros».

Esto puede hacer que el empleado diga: «Al diablo con los de informática. Crearemos nuestra propia aplicación y la utilizaremos hasta que resulte imposible de gestionar, y luego que TI se las arregle como pueda».  Es mucho mejor que los profesionales de TI y los usuarios de la empresa que conocen el problema colaboren desde el principio, es beneficioso para ambos grupos.

Si está preparado para sacar provecho de las ventajas de una plataforma de desarrollo low-code moderna, visite «Las Grandes Empresas Triunfan con el Low-Code» en Appian.com.

(No se pierda tampoco la semana próxima el último episodio de nuestra conversación en dos partes sobre por qué el desarrollo low-code se está imponiendo entre los directivos de informática de las empresas).

 

 

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